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5 ejercicios de respiración para embarazadas

7 min de lectura

Son las 2 de la mañana y tu cabeza no para. Piensas en el turno del obstetra, en el bolso de la clínica, en si comiste suficiente hierro hoy. La panza pesa, encontrar una posición cómoda parece imposible y encima sientes que te falta el aire. Suena conocido, ¿verdad?

Durante el embarazo hay muchas cosas que escapan a tu control: las hormonas, los cambios físicos, los tiempos del cuerpo. Pero hay una cosa que siempre puedes manejar: cómo respiras. Y resulta que la forma en que respiras tiene un impacto directo en tu nivel de ansiedad, la calidad de tu sueño y hasta en cómo transitas las contracciones del parto.

En nuestro artículo sobre cómo mejorar la memoria en el embarazo mencionamos la respiración controlada como técnica para bajar el cortisol (técnica #10). Ahora vamos a profundizar en cinco ejercicios concretos que puedes empezar a practicar hoy.

Espacio de respiración para embarazadas: ambiente sereno para practicar ejercicios de calma
5 minutos al día de respiración consciente pueden reducir el estrés entre un 25 % y un 40 %

Por qué la respiración importa en el embarazo

Cuando respiras de forma lenta y profunda, activas el sistema nervioso parasimpático, que es el encargado de decirle a tu cuerpo “estamos a salvo, podemos relajarnos”. Esto baja los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y reduce la frecuencia cardíaca.

La respiración consciente es una de las herramientas más accesibles para reducir el estrés durante el embarazo. Según investigaciones de la Dra. Shilpa Babbar, ginecóloga obstetra especializada en bienestar prenatal, las técnicas de respiración pueden reducir el estrés percibido entre un 25 % y un 40 % en mujeres embarazadas.

Los beneficios van más allá de sentirte más tranquila:

  • Mejor sueño: la respiración lenta antes de acostarte le avisa al cerebro que es hora de descansar.
  • Menos ansiedad: interrumpe el ciclo de pensamientos acelerados activando la respuesta de relajación.
  • Manejo del dolor durante el parto: las técnicas de respiración son una parte central de la preparación para el parto porque ayudan a manejar las contracciones y a oxigenar tanto a ti como al bebé.
  • Alivio de la falta de aire: en el tercer trimestre, el útero presiona el diafragma y respirar puede sentirse más difícil. Ciertas técnicas ayudan a aprovechar mejor cada inhalación.

5 ejercicios de respiración paso a paso

1. Respiración diafragmática

Es la base de todas las demás técnicas. Aprender a respirar con el diafragma (en lugar de respirar solo con el pecho) permite que entre más aire a los pulmones y activa la respuesta de relajación de forma más efectiva.

Para qué sirve: calma general, mejor sueño, reducción de la tensión muscular.

Cómo hacerla:

  1. Siéntate en una posición cómoda o acuéstate de costado con una almohada entre las piernas.
  2. Pon una mano sobre el pecho y otra sobre la panza.
  3. Inhala lentamente por la nariz, dejando que la panza se expanda (la mano sobre la panza debería subir, la del pecho quedarse quieta).
  4. Exhala lentamente por la boca, sintiendo cómo la panza baja.
  5. Repite durante 5 a 10 minutos.

Cuándo usarla: todos los días, idealmente a la mañana al despertar o antes de dormir. Es un buen punto de partida si nunca practicaste respiración consciente.

2. Respiración 4-7-8

Esta técnica fue popularizada por el Dr. Andrew Weil y funciona como un tranquilizante natural para el sistema nervioso. Los tiempos de inhalación, retención y exhalación obligan al cuerpo a reducir el ritmo.

Para qué sirve: conciliar el sueño, calmar momentos de ansiedad aguda.

Cómo hacerla:

  1. Siéntate o acuéstate cómoda.
  2. Inhala por la nariz contando mentalmente hasta 4.
  3. Mantén el aire contando hasta 7.
  4. Exhala completamente por la boca contando hasta 8.
  5. Repite 3 a 4 ciclos.

Cuándo usarla: antes de dormir (es especialmente efectiva para el insomnio) o cuando sientes que la ansiedad sube de golpe.

3. Respiración cuadrada (box breathing)

La usan pilotos de combate y cirujanos para mantener la calma bajo presión. Consiste en cuatro fases iguales que crean un ritmo predecible que calma la mente.

Para qué sirve: enfocar la mente, frenar pensamientos acelerados, recuperar la concentración.

Cómo hacerla:

  1. Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el piso.
  2. Inhala por la nariz contando hasta 4.
  3. Mantén el aire contando hasta 4.
  4. Exhala por la boca contando hasta 4.
  5. Mantén los pulmones vacíos contando hasta 4.
  6. Repite 4 a 6 ciclos.

Cuándo usarla: cuando tu cabeza no para y necesitas frenar la rueda de pensamientos. También funciona bien antes de una reunión de trabajo o una consulta médica que te pone nerviosa.

4. Respiración con labios fruncidos

Especialmente útil en el tercer trimestre, cuando el útero crece y presiona el diafragma, haciendo que respirar se sienta más difícil. Esta técnica ralentiza la exhalación y ayuda a vaciar mejor los pulmones.

Para qué sirve: aliviar la sensación de falta de aire, mejorar la oxigenación.

Cómo hacerla:

  1. Siéntate en una posición cómoda con los hombros relajados.
  2. Inhala lentamente por la nariz contando hasta 2.
  3. Frunce los labios como si fueras a soplar una vela (pero sin fuerza).
  4. Exhala a través de los labios fruncidos contando hasta 4, dejando que el aire salga de forma lenta y controlada.
  5. Repite durante 2 a 5 minutos.

Cuándo usarla: cada vez que sientas que te falta el aire, después de subir escaleras, o cuando la panza te dificulta respirar hondo.

5. Respiración para el parto (birth breathing)

Esta técnica se usa durante las contracciones y en la fase de pujo. Consiste en una inhalación profunda seguida de una exhalación larga y relajada, como si quisieras empañar un espejo.

Para qué sirve: manejar el dolor de las contracciones, mantener la oxigenación durante el parto, relajar el piso pélvico.

Cómo hacerla:

  1. Inhala profundamente por la nariz, llenando la panza.
  2. Exhala lentamente por la boca con la mandíbula relajada y los labios abiertos (imagina que estás empañando un espejo).
  3. En cada exhalación, deja que los hombros, la mandíbula y el piso pélvico se aflojen.
  4. Repite de forma continua durante cada contracción.

Cuándo usarla: practícala desde las últimas semanas del embarazo para que el patrón sea automático cuando llegue el momento. Durante el parto, úsala con cada contracción.

⚠️Precaución importante

Evita retener la respiración por períodos prolongados o hiperventilar. Si sientes mareos, visión borrosa o cosquilleo en las manos, vuelve a respirar de forma normal. Estas técnicas deben sentirse cómodas, no forzadas.

5 técnicas de respiración para el embarazo: diafragmática, 4-7-8, cuadrada, labios fruncidos y parto
Cada técnica tiene un momento ideal: ansiedad, insomnio, falta de aire o contracciones

Cuándo practicar cada técnica

SituaciónTécnica recomendada
Ansiedad general, tensión cotidianaRespiración diafragmática
No puedo dormirRespiración 4-7-8
Pensamientos acelerados, falta de focoRespiración cuadrada
Falta de aire (tercer trimestre)Respiración con labios fruncidos
Contracciones y partoRespiración para el parto

No hace falta que domines las cinco a la vez. Empieza por la diafragmática (es la base) y después suma la que más se ajuste a lo que necesitas en este momento.

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Preguntas frecuentes

¿Es seguro contener la respiración durante el embarazo?

Las retenciones breves (como los 7 segundos de la técnica 4-7-8 o los 4 segundos de la respiración cuadrada) son seguras para la mayoría de las embarazadas con embarazos sin complicaciones. Lo importante es que no sientas incomodidad. Si tienes alguna condición cardiovascular o respiratoria, consulta con tu médico antes de practicar técnicas que incluyan retención del aire.

¿Cuánto tiempo tengo que practicar por día?

Con 5 a 10 minutos diarios ya puedes notar cambios en tu nivel de estrés y calidad de sueño. La consistencia importa más que la duración: es mejor practicar 5 minutos todos los días que 30 minutos una vez por semana. Puedes integrar la práctica a momentos que ya son parte de tu rutina, como al despertar, antes de almorzar o al acostarte.

¿Puedo usar estas técnicas durante el parto?

Sí, y de hecho es una de las mejores cosas que puedes hacer para prepararte. La respiración para el parto (técnica #5) está diseñada específicamente para usar durante las contracciones, pero la respiración diafragmática y la 4-7-8 también ayudan entre contracciones para recuperar la calma. Muchas parteras y obstetras recomiendan practicar estas técnicas en las últimas semanas del embarazo para que la respuesta sea automática el día del parto.


Respirar es algo que haces miles de veces por día sin pensarlo. Pero dedicarle unos minutos de atención consciente puede cambiar cómo te sientes durante el embarazo. No necesitas equipamiento, no cuesta plata y puedes empezar ahora mismo.

Si te interesa seguir cuidando tu bienestar durante esta etapa, te recomendamos nuestro artículo sobre pregnancy brain y cómo manejar los olvidos del embarazo. Visita nuestra sección de bienestar para más guías prácticas.

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